34.000 euros por un lienzo atribuido a Puga en Durán
Atribuida al orensano por Arnáiz fue, con la tabla flamenca del siglo XV, la mejor venta de la cita de los días 23 y 24 de septiembre
Allá por enero de 2012 salió a pujas un cuadro titulado La Buenaventura (O/L, 96,5 x 129 cm), un óleo sobre lienzo que José Manuel Arnáiz atribuyó en su momento al pintor orensano Antonio Puga (1602-1648). Con un particular estilo para los rostros y una pincelada empastada pero algo tersa, Arnáiz la vinculó con las obras a la «velazquista» Bebedor, de la colección Caixanova, y Bebedores, de colección particular. Y Durán, en esta cita de septiembre, la adjudicó al único interesado que pujó por ella (lote 846) por la salida, 27.500 euros, lejos de los 40.000 euros pedidos en Ansorena, en 2012.
Como decíamos en nuestro artículo de previos (ver), por un precio bastante más asequible para muchos bolsillos, 5.000 euros, se ofrecía una especialmente interesante tabla de Escuela flamenca del siglo XV: Virgen con niño (O/T, 60,5 x 49 cm; 864). Tradicionalmente atribuida a Hans Memling (1430-1494) y porque respiraba una calidad superior a ese precio por cada uno de sus poros, la sala la eligió para ser la portada del catálogo… Y así, no fue extraño en absoluto que recibiera bastantes pujas, entre coleccionistas al teléfono y plataformas, hasta adjudicarse por los 25.000 euros definitivos, más acordes con la calidad y la catalogación ofrecida, que no desvela al posible autor… Tampoco me extrañaría en ese sentido que, en unos meses, la veamos de nuevo en el mercado internacional con la nueva atribución.
Como anónimo europeo, de los siglos XVII a XIX, aunque tradicionalmente atribuido a Bernardino Luini, salía a pujas una interesante Alegoría de la Modestia y la Vanidad o Marta y María Magdalena (O/L, 66 x 77 cm; 883). Procedente, según etiquetas al dorso, de la Lord Norwick’s Gallery en la Thirlestaine House en Cheltenham, nº 1534, fue vendida en 1859 a Thomas Phillipps Bart of Middle Hill. Y, con esa procedencia y un atractivo especial por esa indeterminación, pasó de 7.000 a 8.000 euros. Y terminamos los maestros antiguos con el siglo XVIII, donde destacó la Escena portuaria (O/L, 98 x 320 cm; 827), de Escuela mallorquina del siglo XVIII, que se disparó de los 10.000 euros de inicio a los 19.000 de martillo.
Del siglo XIX se adjudicó, por los 12.000 euros pedidos, una Dama de la rosa, c. 1855 (O/L, 145,5 x 113,5 cm; 503), de Federico de Madrazo, que había estado expuesta en el Salón Witcomb, de Buenos Aires, en 1923. En cambio, por la copia que el propio Federico de Madrazo firmó en Roma en 1841 de la Dánae, de Tiziano [del Museo de Capodimonte, en Nápoles] (O/L, 123 x 175 cm; 501), se demostraron excesivos los 18.000 que se pedían y no hubo interesados que pujaran por ella.
He de reconocer que me sorprendió especialmente la subida de 5.000 hasta nada menos que 16.000 euros, ofrecidos por un coleccionista en la sala, de la escena de Franco en Guadarrama, 1939 (O/L, 51 x 67 cm; 391) del granadino Mariano Bertuchi. Como parece lógico, debió mediar algún otro interés, más allá del puramente pictórico, entre los tres compradores que subieron las pujas… También de Mariano Bertuchi, firmada y fechada en el “Año de la Victoria” [sic], se ofrecía Entrada de Franco en Barcelona (390), de mismo tamaño y temática, pero el tirón catalanista fue sensiblemente inferior y apenas subió de los 5.000 euros de inicio a los 5.500 del remate.
En la obra gráfica, como era previsible, destacó el aguafuerte (39/50, 50 x 65 cm; 12) de Eduardo Chillida, Joritsu, 1999, editado por la galería Nieves Fernández e impreso en el taller Hatz, de San Sebastián (van der Koelen, 99012), que subió de 1.500 a 3.750 euros. Similar interés mostraron los coleccionistas por la litografía de Joan Miró Ubu en las Baleares, 1971 (32/120, 50,5 x 66,5 cm; 64), editada por Tériade (Cramer, Joan Miró litógrafo, vol. IV, pág. 142, cat. nº 768), que pasó de 1.500 a 3.500 euros. Daniel Díaz @Invertirenarte






