Segre comienza la temporada con Zóbel
En la cita del 16 de septiembre competirá con lienzos de José Guerrero y Joaquín Sorolla
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Por mucho que las vacaciones y sus momentos de descanso estén todavía muy presentes en nuestros cuerpos y en nuestras cabezas, el mercado es el mercado y no quiere perder ni un minuto. Perfectamente consciente de ello, Segre propone un primer envite con varias piezas de altura.
La más destacada probablemente sea la de Fernando Zóbel, todo un viejo conocido ya en las licitaciones hispanas, con amplio recorrido. De su mano sale a pujas por 42.000 euros un lienzo de 40 x 40 cm de 1978 titulado Anzac II (lote 375), con su habitual gesto en negro hacia arriba, con la tinta corrida, marca de la casa. Firmado, al dorso titulado y numerado 78-84, como solía, y procedente de la galería El coleccionista, de Madrid, está publicado por Alfonso de la Torre en colaboración con Rafael Pérez Madero en su Catálogo razonado de pinturas, 1946-1984 (Fundación Azcona, Fundación Juan March, Ayala Foundation y Herederos de Fernando Zóbel, 2023, nº 78-84, pág. 584).
En el lejano marzo de 2015, hace ya diez años, Segre adjudicó por 17.000 euros El pandero V, 1975 (O/L, 40 x 40 cm; ver); más allá del año y de lo trabajado de la pieza, la misma sala, en septiembre de 2023 adjudicó Reflejo, 1969 (O/L, 38,5 x 46,2 cm; ver) por 55.000 euros, tras una salida desde los 40.000 euros, fuerte contraste de precios que ejemplifican perfectamente su subida en los últimos años. Más cercano en el tiempo, Ansorena remató en febrero pasado La vista X-A, 1974 (O/L, 40 x 40 cm; ver) por los 44.000 euros pedidos. No sería extraño, pues, que el lienzo de 1978 subiera unas pocas pujas, pensando también en la revalorización que sigue demostrando en el mercado asiático.
Otra de las piezas importantes de la licitación será, sin duda, el lienzo del granadino José Guerrero, Sin título, c. 1968 (O/L, 65 x 84,5 cm; 374), procedente de la colección de los herederos de Antonio Valdivieso. Publicado también en el Catálogo razonado online del artista, con el número 1543, es como un tránsito entre las masas de color que pelean en el lienzo durante los años sesenta y sus composiciones ya más plácidas de los años setenta y ochenta, cuando esas masas conviven en campos de color más definidos y amplios. Los 38.000 euros pedidos están a cierta distancia de los 45.000 euros en que se adjudicó Dos azules, 1965 (O/L, 66,5 x 51 cm; ver), en Segre en octubre de 2021, y ligeramente por encima de los 35.000 euros ofrecidos en junio pasado en Van Ham por un interesante pero más frío y menos atractivo Mesage, 1966 (O/L, 71 x 81 cm; ver).
Ligeramente anterior, no se pierdan el Azul oscuro, maderas, raya verde, 1965 (látex, feldespato y maderas sobre tabla, 95 x 62 cm; 375), de Gustavo Torner. Expuesta en 1965 (10 junio-10 julio), en la muestra Torner. Pinturas y collages de la galería Juana Mordó, de Madrid, hay que reconocer que esa especie de paisaje desnudo que recreó en los años sesenta tiene una fuerza sorprendente, pasados incluso tantos años. Su salida, de 9.000 euros.
Si retrocedemos en el tiempo a la primera mitad del siglo XX, no se pierdan el lienzo de Josep de Togores, La bagarre (la pelea), 1925 (O/L, 60 x 73 cm; 352), expuesto en la muestra del MNCARS entre 1997 y 1998, Togores, clasicismo y renovación. Obra 1914-1931, que concluyó en el MNAC de Barcelona (Josep Casamartina (comisarios), pág. 132). Procedente de las galerías Simon y Louise Leiris, de París, Alfred Flechtheim, de Berlín, y luego de la Sala Gaspar, de Barcelona y Frontera, de Madrid, es pieza como puede intuirse, tras ese pedigree, de cierta importancia, de una época muy interesante. Por eso se piden 19.000 euros.
Del siglo XIX, lo más interesante es un lienzo de juventud de Joaquín Sorolla, pintado con unos 23 años. Se trata de En el telar, 1889? (O/L, 35,5 x 50 cm; 77), firmado en Asís, durante su estancia italiana como pensionado por la Diputación valenciana en Roma, procedente de la colección de Florencio Muñiz Uribe, de Oviedo. Con un estilo naturalista temprano, se aprecia perfectamente su interés por captar la luz en escenas de vida cotidiana. Catalogado por Blanca Pons-Sorolla (BPS 175), saldrá a pujas por 50.000 euros, lejos de los 10.000 que se piden por una segunda obra suya. Se trata del pequeño Retrato del pintor mexicano Natal Pesado y Segura, 1884? (O/T, 23 x 17 cm; 75), con el que debió coincidir en Asís, con la misma procedencia y número de inventario BPS 178, casi correlativo. Y con un estilo más formado ya, en el que sigue sorprendiendo la calidad y modernidad de los trazos en las faldas, el sevillano Gonzalo Bilbao pintó en 1896 en Sevilla Cigarreras (O/L, 180 x 101 cm; 80), por la que se piden 7.000 euros.
Del siglo XVIII, vean la inédita Inmaculada Concepción (O/L, 166 x 114 cm; 115), de Ramón Bayeu, por 10.000 euros. La pintura deriva de un aguafuerte de Ramón de 1778 reproduciendo una composición original de su hermano Francisco, de la que se conoce una versión en el convento de las Madres Jerónimas de El Goloso (Tres Cantos) y otra en colección particular. Y de Escuela novohispana, una Virgen de Guadalupe (óleo sobre cobre, 85 x 61 cm; 93), con acabado preciosista de alta calidad; no creo que sea casualidad su salida, por 22.000 euros, cuando aún está la muestra guadalupana en el Prado…
Acabamos con los maestros antiguos. Muy interesante me parece el Retrato del Ambrosio Ignacio Spínola y Guzmán, arzobispo de Sevilla (O/L, 90 x 67 cm; 102), del sevillano Pedro Núñez de Villavicencio. Procedente de la colección Conde de Adanero y de la del Conde de Castroserna, de Madrid, representa al importante arzobispo de Valencia, Santiago y Sevilla, inquisidor general, rector de la Universidad de Salamanca y miembro de la familia Spínola. Se trata de una copia del original de Murillo (O/L, 90,2 x 65,4 cm; ver), en la galería Caylus, comprada en Christie’s y estudiada recientemente por el investigador Benito Navarrete (Murillo: Persuasion and Aura, Harvey Miller y Brepols, 2021, p. 185-186 (fig. 24), p. 187 (nota 119) y p. 322). Salida, 15.000 euros.
Y del murciano Pedro de Orrente, por 8.000 euros, Bodas de Caná (O/L, 101,5 x 142 cm; 103), vinculada a la conservada en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de La Guardia (Toledo). Como se puede intuir, la cita promete. Daniel Díaz @Invertirenarte







