Azucena Vieites en la Real Academia de San Fernando

Azucena Vieites en la Real Academia de San Fernando

Ayer se presentó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando una exposición de la obra de Azucena Vieitez (Hernani, 1967), galardonada con el Premio Nacional de Arte Gráfico 2024, que fue instituido en 1992 y que se ha convertido en el más importante de los que se conceden en España en este género. La selección de obras recoge una memoria estética de la obra de Vieitez en diferentes momentos de su trayectoria plástica. La muestra, que cuenta con la colaboración del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, permanecerá abierta hasta el 23 de noviembre.

Tomás Marco, director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, agradeció al Ayuntamiento de Madrid y a la delegada de Cultura que le acompañaba, Marta Rivera de la Cruz, por su apoyo y destacó la alta calidad del jurado que concedió el Premio Nacional de Arte Gráfico 2024 a Azucena Vieitez. Presidido por Víctor Nieto, académico delegado del Museo, Calcografía y Exposiciones, e integrado por Ángeles Albert, directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes; Nekane Aramburu, directora de la Fundación Apel les Fenosa; Yolanda Romero, jefa de Conservaduría del Banco de España; y Javier Blas, subdelegado de la Calcografía Nacional. El jurado valoró, además, su aproximación teórica a las cuestiones inherentes a la imagen múltiple y su transmisión de conocimientos mediante la docencia.

El director de la Academia hizo entrega a Azucena Vieites de una estampa de Goya, Subir y bajar de la serie de Caprichos, a la ganadora del Premio como reconocimiento del mismo.

Por su parte, Javier Blas, subrayó varios aspectos de la trayectoria de Azucena Vieites: una posición crítica que ha explorado el conceptual, el body art y la actividad performativa; la ironía y la resignificación; los mecanismos combinatorios y repetitivos con esa tendencia a la deconstrucción en una apuesta por la subjetividad. Y añadió que este galardón en 2024 marca un giro radical de la evolución de este género después de tres décadas.

Las posibilidades comunicativas y críticas de la imagen, recurriendo a parámetros próximos a los lenguajes del arte gráfico han estado presentes en diferentes creaciones de Azucena Vieites. Poseedora de un dibujo limpio muestra una gran versatilidad como en esas figuras femeninas de homenaje a Pipilotti Rist o la ironía conceptual en ese juego de tres copas con una inscripción en ínglés en cada una: qué dices, qué sabes y qué cuentas.

Azucena Vieites. Juguemos a prisioneras,(1993-1997)
Azucena Vieites. Juguemos a prisioneras (1993-1997).

En el recorrido por las salas de exposiciones es muy visible que el feminismo y la cultura DIY (Do It Yourself) del punk impregnan muchas obras en su particular iconografía. Su elevada técnica hace estallar la imagen única como producto visual absoluto a través de una multiplicidad de secuencias que desmontan la lógica narrativa. Las imágenes se renuevan y reciclan constantemente, alternando imagen y texto, así como la cita, la apropiación, la intervenciónsobre la idea del original y la copia, el pensamiento feminista y las políticas de género asociadas a las subculturas.

Sus fuentes muchas veces son imágenes obtenidas de revistas de arte y moda, portadas de discos, fanzines, fotografías, pósteres, pancartas o publicaciones feministas. A partir de esas imágenes Azucena Vieitez reelabora para exponer una trama cultural que se apoya en la repetición, seriación y remake. La artista pocas veces repara en una imagen completa. A cambio propone constelaciones de fragmentos.

El trabajo continuado de Vieites en Erreakzioa-Reacción, un colectivo entre arte y feminismo del que fue cofundadora surgió en el año 1994 y que giraba en torno a esas premisas. En su quehacer plástico  usa materiales económicos como las fotocopias o las cartulinas, junto a lenguajes artísticos sencillos como el dibujo, el collage o la serigrafía.

En palabras de la propia artista, “la serigrafía me permite obtener una imagen una y otra y otra vez, esta técnica nos hace pensar sobre la idea del original, la copia, la obra única, seriada o reproducible. En el efecto de repetición, lo representado se desvanece, se desvirtúa. La imagen se construye a partir de ese efecto reiterativo que excede a la propia representación y la enrarece. Desde mi punto de vista, una razón de ser de la práctica artística tiene que ver con la capacidad para provocar extrañeza”.

Casi al final de la exposición hay alguna obra y un video que reflejan su particular homenaje a la naturaleza con los árboles, el bosque y el mar, que conecta el agua y la tierra.

Azucena Vieites. New Feminism (2008).
Azucena Vieites. Affection (1993).