Cooking Sections y su homenaje a las olas perdidas

Cooking Sections y su homenaje a las olas perdidas en el Centro Botín

El colectivo artístico fundado por Daniel Fernández Pascual y Alon Schwabe, que se enfoca en obras de corte ecológico, presentó el pasado sábado su primera instalación en la institución santanderina.

En 2003 la ola izquierda de Mundaka –uno de los destinos más conocidos de España para los surfistas– desapareció. Lo hizo debido a unas labores de dragado en el río Oka llevadas a cabo para favorecer el acceso de barcazas. Que una ola desaparezca, tal y como explica el colectivo Cooking Section, no quiere decir necesariamente que se extinga por completo en ese rompiente, pero sí que cambia su comportamiento y se vuelve inestable.

Esto, a su vez, altera tanto los ecosistemas marinos como el comercio y el turismo locales. En este caso, por ejemplo, la famosa competición de surf de la localidad tuvo que cambiar de emplazamiento en 2004, y un año después se suspendió, acarreando enormes pérdidas para los comerciantes y hosteleros de la zona.

Algunos interpretaron este hecho como una señal de que Mari, la antigua diosa del clima de la mitología vasca, se había retirado abandonando al hombre a su suerte, airada por el excesivo control e intervención del ser humano en espacios naturales, a menudo con fines económicos.

Cooking Sections. "Las olas perdidas", 2025. Vista de sala. Centro Botín. Foto: Lourdes Cabrera
Cooking Sections. "Las olas perdidas", 2025. Vista de sala. Centro Botín. Foto: Lourdes Cabrera.

Pero el fenómeno, lejos de ser exclusivo de la costa vasca, se ha repetido durante las últimas décadas por todo el mundo: desde Rabo de Peixe en Azores hasta Ala Moana en Hawaii, pasando por Australia, Sudáfrica o Francia.

Los motivos pueden ser diversos, como la construcción de rompeolas, diques o residencias, pero el resultado es siempre el mismo: olas que desaparecen o que pasan a comportarse de manera impredecible. Además, como en el caso de Mundaka, estos cambios se relacionan con leyendas o antiguas deidades que muestran su enfado.

Estas olas desaparecidas, que los artistas de Cooking Sections conocieron a partir de la historia de Mundaka, ha sido lo que les ha inspirado para realizar su primera instalación en España, que ahora presentan bajo el título de Las olas perdidas.

Habitualmente, esta pareja de artistas trabaja junto a biólogos, chefs y agricultores para crear sus obras ecologistas centradas en proponer modelos nuevos y regenerativos de consumo para lograr un mundo más sostenible. En este caso, su investigación se ha hecho en colaboración con el Grupo de Ingeniería Geomática y Oceanográfica del Departamento de Ciencias y Técnicas del Agua y del Medio Ambiente de la Universidad de Cantabria. El resultado es una pieza creada ex profeso para el Centro Botín, que podrá visitarse hasta el 31 de marzo del año que viene. Pero, ¿en qué consiste la instalación? ¿Cómo logran estos artistas traducir –término que ellos mismos utilizan– los datos que arroja la ciencia a un lenguaje artístico?

La imponente sala que alberga la obra se encuentra atravesada, casi de un extremo a otro, por muelles de grandes dimensiones colgados del techo que, en su parte central, se encuentran a pocos centímetros del suelo, separados unos de otros por menos de un metro de distancia.

Un intérprete realiza una coreografía en la que interactúa con los propios muelles. La danza es siempre la misma y sus movimientos han sido generados en base a esos patrones que presentan las olas que están desapareciendo. Cuando un intérprete termina su coreografía otro ocupa su lugar y empieza de nuevo, con idénticos movimientos.

Los actores se irán relevando unos a otros, de modo que esa danza de olas moribundas estará siempre activa. Todo ello, además, acompañado de la música compuesta para la ocasión por Duval Thimothy en colaboración con Cooking Sections, donde se han traducido también los movimientos océanicos.

Para completar la muestra, el ancho de la sala está flanqueado por banderolas blancas escritas a mano por los artistas, en las que se cuentan en pocas líneas –tanto en español como en inglés– la historia individual de cada una de las olas que han estudiado.

Con ello, Cooking Sections denuncia una catástrofe natural que también causa daños a las comunidades locales y que se debe únicamente a la acción humana.

Además de señalar la tragedia, invitan también a los asistentes a participar y a imaginar un futuro mejor. Para ello, preguntan al público soluciones para regenerar y restaurar entornos naturales; los resultados de ese sondeo serán enviados a los artistas cuando termine la muestra, para que sirvan como material con el que continuar su proyecto sobre las olas perdidas. Sofía Guardiola

Cooking Sections. "Las olas perdidas", 2025. Vista de sala. Centro Botín. Foto: Lourdes Cabrera.
Daniel Fernández Pascual & Alon Schwabe (Cooking Sections). Foto: Lourdes Cabrera