Cuando los mantones brillan como obras de arte
Gonzalo Eguiguren Gallery presenta Las Artes del Galeón de Manila: Seda, laca y enconchado en colaboración con Robin Blue House. Un paseo por cuatro siglos de intercambio visual entre Asia, América y Europa a través de la pintura, los textiles, la laca y la devoción.
Por fin los mantones de Manila ocupan el lugar que se merecen. Entre las obras de arte, claro está. Y no es de extrañar. Esas telas preciosas que se muestran en Gonzalo Eguiguren Gallery no solo pertenecen a los siglos XVII, XVIII y XIX, sino que su modernidad escapa a épocas pasadas y pueden lucirlos las mujeres de hoy como si se trataran de piezas contemporáneas.
Así lo demostraron las intervenciones durante la inauguración de los expertos Ana Zabía de la Mata –conservadora de museos y especialista en arte virreinal–, María Cecilia Álvarez-White –autoridad en el barniz de Pasto–, Yayoi Kawamura –experta en laca Japonesa Namban y su huella en América– y Adrián Contreras-Guerrero (especialista en lacas novohispanas, sus vínculos con Asia y técnicas indígenas).
No es de extrañar que Alejandro Palomo (Palomo Spain) también asistiera a la apertura y recordara que ya incluyó en sus colecciones varias piezas de una actualidad y belleza insultante inspiradas en esta tradición.
Juntos a los mantones, que se muestran en las paredes como si fueran –lo son– obras de arte, varios biombos chinos, lacas, enconchados, esculturas y bateas de pasto y algunas esculturas originalísimas (en total 52 piezas) conforman una exposición de una belleza sorprendente.
El Galeón de Manila, que fue la ruta comercial que dio comienzo a la era global en la que nos encontramos, sigue ofreciendo tesoros sorprendentes que aún se conservan en España como si fueran reliquias de un esplendor recuperado.
El Galeón estableció una conexión directa entre Manila en Filipinas, Acapulco y Veracruz en México y Sevilla en España. Gracias a ella, pudieron coexistir saberes artísticos tan especializados como las lacas Namban –que tienen su reflejo en los barnices de Pasto–, los textiles americanos y la iconografía europea.
Este crisol de culturas es el que se podrá apreciar hasta el 14 de octubre en la sede madrileña de Gonzalo Eguiguren Gallery.


