Feriarte 2025, una cita enciclopédica que sigue creciendo
Alrededor de 70 anticuarios y galerías participan en la 48º edición de Feriarte, la principal cita de las antigüedades en España, que este año ha visto incrementada su oferta por la incorporación de algunas galerías de gran prestigio internacional como Caylus y Colnaghi, y de una relevante participación de Portugal en esta edición. Sin duda todo ello contribuye a elevar el rigor de lo seleccionado dirigido a diferentes tipos de coleccionistas que podrán acercarse a piezas de gran calidad, aseguradas por un comité de expertos que vela por la autenticidad de lo expuesto. La feria, que abrió sus puertas el pasado sábado permanecerá abierta hasta el domingo 26. Hoy además celebra una jornada de puertas abiertas con acceso gratuito para todos los visitantes.
Durante los nueve días que dura Feriarte los coleccionistas y aficionados al arte podrán conocer en los diferentes stands una gran variedad de disciplinas artísticas, desde piezas de arqueología al arte más contemporáneo, pasando por mobiliario de los siglos XVII y XVIII, joyas, libros, pintura antigua y contemporánea, artes decorativas, en un viaje enciclopédico a través de varios siglos de historia.
Como ya es habitual, Feriarte incorpora la Galería del Coleccionista #Your Art, un espacio dentro de la Feria, que acoge obras inferiores a 5.000 € para fomentar el coleccionismo a nuevos colectivos y que, de este modo, se favorezca la adquisición de obras de arte para la puesta en marcha de otras colecciones.
En esta edición de Feriarte la pintura ocupa un lugar muy destacado porque dos de las nuevas galerías que participan en este salón de arte han apostado por ofrecer obras de gran calidad. La Galería Caylus, que también tiene alguna escultura, presenta el Retrato del arzobispo Ambrosio de Spinola, de Murillo, pintado hacia 1670-1680; un óleo delicado de Alonso Cano, El Buen Pastor; una tabla de Albert Cornelis, documentado en el taller de Gerard David; y una serie de retratos de diferentes períodos con un Renau temprano muy relevante.
La Galería Colnaghi, con sede en Londres, Nueva York, Madrid y Bruselas, ha optado por un espacio dedicado a grandes maestros como Velázquez con un Retrato de D. Sebastián de Huerta (1628-1629); una obra de Goya del apostol Santiago y sus discípulos; un bodegón de Arellano; y un retrato del príncipe D. Felipe Próspero de Martínez del Mazo. Y del siglo XX, un conjunto representativo de principios del siglo XX de Joaquín Sorolla; Aldeano vasco merendando de Ignacio Zuloaga y un elegante Laureano Barrau.
Muy cerca de ambas galerías está Bernat, en la que encontramos una cuidada selección de pintura y escultura antigua, donde sobresalen obras medievales y del Renacimiento, desde una Misa de San Gregorio de Fernando Gallego; una pieza del Maestro de Budapest del siglo XV; una escultura de La Virgen con Niño de piedra caliza, de mediados del XIV; y una pintura de José de Ribera.
En Ana Chiclana hay un conjunto ecléctico de pinturas, desde obras españolas como una composición de madurez de Joaquín Sorolla, Viejos paisanos de Soria en la emita de Mirón (1912); una obra napolitana de Doménico Gargiulo, llamado Micco Spadaro, Los Santos Inocentes, del siglo XVII; Virgen de la Anunciación de Giovanni Salvi, Il Sassoferrato, realizado hacia 1650; y una tabla flamenco-holandesa de Claes Moeyaert, que narra la visita de Hipócrates a Demócrito, del siglo XVII.

La Galería J. Bagot de Barcelona ha optado por un amplio stand, en el que conviven una serie de piezas arqueológicas, entre las que cabe mencionar un envoltorio funerario egipcio fechado entre el 300 a.C. y el 100 d.C., un torso masculino romano en mármol del siglo I-II d.C.; una escultura griega de Afrodita del siglo III a.C.; y sobre todo una copia romana de gran calidad Atenea Partenos Fidias, del siglo II, muy fiel al original griego. Y en dibujo y pintura sobresalen artistas como Picasso, Miró, Antonio López, María Moreno, Anne Jerebtsoff, aunque sobre todo un dibujo al carboncillo de Renoir, Estudio para el retrato de la señorita Adam, realizado en 1887.
Y dos galerías más de Barcelona: Jordi Pascual y Mayoral, habituales en ferias internacionales como BRAFA y TEFAF, respectivamente, que están especializados en las vanguardias y en el arte moderno y contemporáneo de artistas nacionales e internacionales. En el caso de la primera, se ha hecho con una selección de artistas que definieron el arte del siglo XX, con obras de Sonia Delaunay, Alexander Calder o Victor Vasarely, junto a españoles como Joan Miró, Manolo Millares, Pablo Picasso, Manolo Valdés y Miquel Barceló. Por su parte Mayoral tiene buenos ejemplos de Barceló, Tàpies, Chillida o Millares, entre otros.
Además en pintura cabe mencionar, por ejemplo, obras de Bartolomeo Manfredi en Rosita & Concha Art & Antiques; de Rafael Zabaleta, Ramón Casas y Esteban Vicente en la Galería Luis Carvajal, y un carboncillo de Manuel Ángeles Ortiz en Ruiz Linares. David Cervelló reúne trabajos de Manuel Rivera, Chagall, Botero, Manolo Valdés y Calder; mientras que Hispánica apuesta por Patrick Hughes, Rafael Barrios y Joan Miró; Jorge Alcolea, por obras de Fabio Colella, Picasso, Igor Mitoraj y Matías Krahn; y Juana Romero Contemporary Art (antes Casa Zóbel), por Antonio Saura, Fernando Zóbel, Rafael Canogar, José Guerrero, Tàpies, Chirino, Miró y una selección de creadores actuales como Xavi García, Martí Moreno o Ana Sánchez.
El mobiliario y las artes decorativas también tiene un papel relevante. Fuentenebro exhibe sillas de Charles & Ray Eames, sillones de Franz Romero, un aparador de Charlotte Beevor y una lámpara Machine Age, junto con un mosaico romano de los siglos II-III d.C. y un sarcófago de baja época. Marita Segovia presenta una caja fuerte alemana del siglo XVI, una mesa castellana del XVII, un tapiz Aubusson, francés del XVIII, mobiliario italiano de los siglos XVII y XVIII, algunas composiciones de Hernández Pijuan y un boceto al óleo de una Inmaculada de Murillo.

En joyería, la firma A. Iruretagoyena ofrece piezas del siglo XIX, como pulseras y pendientes en oro y diamantes, junto a relojes singulares de mediados del siglo XX. Y en el capítulo editorial, M. Moleiro presenta ediciones únicas y obras originales, entre ellas un manuscrito del Shahnameh de Ferdousí pintado a finales del siglo XVI, una primera edición póstuma de La Araucana de Alonso de Ercilla (1597), o un ejemplar de El Quijote en francés, publicado en 1692.





