¿Qué se ha vendido en Feriarte?

¿Qué se ha vendido en Feriarte?

La 48º edición de la feria parece que se ha cerrado con más público, más obras maestras y mejores resultados. Entre las piezas que han seducido al coleccionista, caben destacar nombres españoles como Antonio Arias o Vicente López, cuyas escenas religiosas encontraron comprador en Caylus. También se vendió el Retrato del príncipe Felipe Próspero de Martínez del Mazo en el stand de Colnaghi y un óleo de Rafael Canogar en Mayoral.

Antonio Arias. San Antonio de Padua con el Niño Jesús. Vendido en Feriarte 2025 en la galería Caylus.

Un año más el pabellón 3 de Ifema reunió a cerca de 70 anticuarios en la cita de antigüedades de referencia en nuestro país: Feriarte. La presencia de galerías de prestigio internacional como Caylus o Colnaghi levantó expectación entre el público, especialmente por el retrato de Velázquez que colgaba del stand de este último. Sin duda, acaparó miradas; pues no todos los días se tiene la oportunidad de ver en directo este tipo de piezas, habitualmente recluidas en una colección particular.

Esta y otras obras maestras como Retrato del arzobispo Ambrosio Spinola de Murillo –presente en Caylus– o Campesinos de Soria de Sorolla, autor que nunca falta en esta cita –este cuadro inédito en Ana Chiclana, pero había otros en Colnaghi y J. Bagot –, subieron el nivel de esta 48º edición de Feriarte, que aspiraba a recuperar la ilusión perdida desde la pandemia.

De ahí los esfuerzos de los organizadores por ampliar su espectro de piezas, no solo centrado en las antigüedades que son el corazón de la feria –esta vez con una tabla del Maestro de Budapest en Bernat como una de las piezas destacadas–, sino también hacia el arte de vanguardia y autores internacionales (como Victor Vasarely, presente en Jordi Pascual).

Todo ello ha atraído a un mayor número de visitantes y mejorado las expectativas de los galeristas, que han percibido un salto cualitativo en cuanto al coleccionista de este año. “Estamos muy contentos por la calidad del público y el ambiente ha sido muy positivo”, señala Ana Chiclana, galerista participante y miembro del comité organizador de Feriarte. Ella espera cerrar alguna compra importante en las próximas semanas, por eso prefiere esperar antes de hacer balance. Su pieza estrella era una escena inédita de Sorolla que despertó gran interés entre los asistentes, pero los potenciales compradores no han terminado de decidirse. Veremos qué ocurre el próximo mes.

También otros galeristas hablan de una edición con más público, más obras maestras y más ventas; “este año ha resultado un gran éxito, con notables resultados”, según Jordi Pascual. Aunque aún no hay datos oficiales, de momento sabemos que Caylus vendió un San Antonio de Padua con el Niño Jesús de Antonio Arias por el que se pedían 120.000 euros, y una Virgen del Carmen de Vicente López que costaba 65.000 euros. También un retrato ovalado de Luis de Madrazo y un interior de iglesia de Eugenio Lucas Velázquez.

Por su parte, Colnaghi apostaba fuerte con piezas de primer nivel como Retrato de Sebastian Huerta de Velázquez, por eso fue uno de los espacios más visitados. Este cuadro de difícil venta en una feria, funcionó bien como reclamo para acudir al stand, donde sí se adjudicaron el Retrato del Príncipe Felipe Próspero de Austria de Juan Bautista Martínez del Mazo y el boceto de Las olas de Sorolla.

J. Bagot llevaba una selección de piezas clásicas y dibujos contemporáneos, una combinación que atrajo a varios perfiles de coleccionista. Por lo que respecta a la arqueología, vendió una escultura clásica romana de mármol del siglo I-II d.C. Y de los artistas más modernos presentes en su stand, triunfaron Fernando Botero, Francis Picabia y Joaquín Sorolla (mucha oferta del valenciano, que parece apuesta segura en todas las ferias y subastas, tanto nacionales como internacionales).

Juan Bautista Martínez del Mazo. Retrato del príncipe Felipe Próspero. hacia 1659. Vendido en Feriarte 2025 en Colnaghi.

La oferta de vanguardia española que llevaba Mayoral también captó muchas miradas de curiosos que que se acercaron a ver las piezas de Barceló, Tàpies, Chillida y Millares que había en su espacio. Sin embargo, los coleccionistas terminaron decantándose por un óleo sobre lienzo de Rafael CanogarEnero– ejecutado en 1962, así como la pintura de Quito amarillo del ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, prueba del interés que el arte latinoamericano despierta entre los coleccionistas latinos residentes en nuestro país. Balance positivo, por tanto, en la edición de Feriarte 2025.

Vicente López. Virgen del Carmen con el Niño. Vendido en Feriarte 2025 en la galería Caylus.
Oswaldo Guayasamín. Quito Amarillo. 1973. Vendido en Feriarte 2025 en la galería Mayoral.