La escultura de Chillida que vuelve a Bilbao tras siete años de ausencia

La escultura de Chillida que vuelve a Bilbao tras siete años de ausencia

Elogio del hierro III, que durante dos décadas estuvo expuesta en la Gran Vía de la ciudad, fue trasladada en 2018 a Chillida Leku por motivos de conservación. Ahora, gracias a la acción conjunta del BBVA y el Museo de Bellas Artes, vuelve a formar parte del paisaje urbano de la capital vizcaína.

En la creación de Elogio del hierro III estuvieron ligados, desde un primer momento, el BBVA, la ciudad de Bilbao y, por supuesto, su autor Eduardo Chillida. Fue la entidad bancaria la que, en 1991, encargó esta pieza de hierro de 18 toneladas para situarla en la Gran Vía, donde se instaló en 1998. De ella, Chillida afirmó que: “Bilbao le debe mucho al hierro y yo también. Es un homenaje a la historia del hierro en esta ciudad. Parte de la tierra, se transforma y sube hacia arriba”.

La escultura permaneció durante más de dos décadas en ese enclave, como un reflejo, por un lado, del compromiso del BBVA con la ciudad de Bilbao, a la que tan ligada se encuentra, y por otro del homenaje del artista no solo a este lugar, sino al material con el que mejor llegó a expresarse. Fue este metal tan ligado a sus propios orígenes el que logró dominar por completo, y el que mejor le permitió realizar esos juegos entre el espacio y el vacío que caracterizan su obra. Sin embargo, en 2018, la escultura fue retirada de su enclave original y se trasladó a Chillida Leku para acometer labores de conservación.

"Elogio del hierro III" en su nuevo emplazamiento, en la Plaza Chillida.
De izquierda a derecha: Luis Chillida, presidente de la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce; Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao; Carlos Torres Vila, presidente de BBVA; Elixabete Etxanobe, diputada general de la Diputación Foral de Bizkaia y presidenta del patronato del Museo de Bellas Artes de Bilbao; Ibone Bengoetxea, vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco; Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA y vocal del Patronato del Museo de Bellas Artes de Bilbao; y Miguel Zugaza, director del museo.

Ahora, siete años después, BBVA y el Museo de Bellas Artes de Bilbao se han aliado para devolver la obra a la ciudad, en un acto en el que también estuvo presente Luis Chillida, presidente de la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce, y autoridades tanto locales como autonómicas.

Sin embargo, la obra no ha sido trasladada a su emplazamiento habitual. Su nuevo hogar es la Plaza Chillida del Museo de Bellas Artes de Bilbao, junto al parque de Doña Casilda, un nuevo contexto en el que puede verse mejor la esultura, con menos obstáculos que impidan su contemplación y con un papel de mayor protagonismo.

Según Elixabete Etxanobe, diputada general de la Diputación Foral de Bizkaia y presidenta del Patronato del Museo de Bellas Artes de Bilbao, este nuevo hito supone una celebración del momento en el que se encuentra actualmente el museo, con la reapertura del edificio de 1970, y cada vez más cerca de la inauguración de la nueva arquitectura de Foster y Uriarte.

Carlos Torres Vila, presidente del BBVA, ha subrayado también  los cambios que sucederán próximamente en el museo y cómo la colocación de la escultura de Chillida en su nuevo espacio supone un preludio para ellos, afirmando que “nos enorgullece que una obra tan ligada a la historia de BBVA y a la identidad de Bilbao pueda formar parte de esta nueva etapa que, con la ampliación y rehabilitación en marcha, se inicia ahora para el museo.” Sofía Guardiola