Tres Klimt por 300 millones
Sotheby’s ofrecerá como plato fuerte de la temporada una de las colecciones más importantes de nuestros tiempos, la de Leonard A. Lauder. Tres pinturas de Gustav Klimt serán los lotes más destacados (y difíciles de vender).
En el pasado, ya hemos hablado en repetidas ocasiones de la dinámica del mercado actual, tan dependiente de los guarantees tanto para atraer a vendedores como a inversores (no tanto a compradores, pero estos han llegado a ser, en ocasiones, innecesarios).
Por eso no debe extrañarnos saber que Sotheby’s, según ha publicado Artnet, se ha hecho con la consignación de la colección Lauder y, más concretamente, con tres pinturas de Gustav Kimt –Retrato de Elisabet Lederer, Bluenwiese y Colina boscosa en Unterach en el Attersee– que suman unas estimaciones de 300 millones de dólares.
La primera de ellas, valorada en más de 150 millones, es un retrato de cuerpo entero creado entre 1914 y 1916. Tal y como explica en la ficha la casa de subastas, estos dos datos la convierten en una de las obras más codiciadas de Klimt, dado que solo se conserva otra de similares características y cronología en manos privadas.
Como tantas obras del pintor austriaco –que tuvo como clientes a las familias judías más adineradas de Viena– fue confiscado por el gobierno nazi en 1939. Pero la familia Lederer tuvo más suerte que otras y recuperó esta pieza al poco tiempo de concluir la guerra, en 1946.
Blumenwiese –que puede traducirse como Prado florido– es un paisaje valorado en 80 millones de dólares y pintado en 1908. Por su parte, Colina boscosa en Unterach en el Attersee es de 1916 y tiene una estimación de 70 millones de dólares. Este último es el primer cuadro de Klimt que Leonard A. Lauder compró y se cree que es el paisaje del artista de fecha más tardía que aún se conserva.
Aunque tanto Sotheby’s como Christie’s han declarado que la versión de los hechos presentada por Artnet no se ajusta a la realidad, esta no puede estar demasiado lejos del relato.
Garantizar la venta de estas obras ha sido, sin duda, fundamental para hacerse con una colección que en total está valorada en 400 millones (y la atención mediática que lleva consigo).
Ahora, a un mes vista de la venta –y, de nuevo, según ha contado Artnet– Sotheby’s parece estar inmersa en el proceso de encontrar un third-party guarantor, es decir, traspasar a un inversor externo el riesgo –y posible recompensa– de asegurar el pago de los lotes a los consignadores.
Como es natural, hay muy pocos nombres que cumplan con todos los requisitos, ya que no basta ser milmillonario, sino ser uno que encuentre interesante involucrarse en un mercado de creciente volatilidad como es el del arte.
Aunque no nos engañemos, estamos aún a años luz de ver una contracción real y en directo del sector. En todo caso, este tipo de obras de primer nivel se tomarán un descanso de sus apariciones en subastas públicas.
Tal y como está dispuesto el tablero de juego, sería muy complicado que se escenificase una derrota suficientemente contundente. Las subastas son, en gran medida, espectáculo y hay mucha experiencia a la hora de dirigir las mejores “producciones”.
Artnet menciona unos cuantos candidatos a garantizadores bastante golosos, como Ken Griffin (Citadel LLC), Bernard Arnaud (LVMH), Jeff Bezos (Amazon), Loraine Powell-Jobs (viuda de Steve Jobs) o, incluso, la presentadora de televisión Oprah Winfrey.
Esta última fue la compradora del Retrato de Adele Bloch-Bauer II por 88 millones de dólares, que revendió por 150 millones a través de Gagosian.
Pocos nombres, pero una gran incógnita, no nos queda más que esperar al 18 de noviembre para ver el resultado.



