Un tapado de Perugino, de 200 a 685.000 libras
La pieza, que simplemente se catalogaba como obra de maestro italiano sin ofrecer más detalles, se remató el 27 de septiembre por una cifra que superaba con creces su precio de salida, tras una batalla de pujas debida a los rumores sobre su posible autor, Pietro Perugino.
Entre el 25 y el 27 de septiembre se celebró en JS Fine Art, una casa de subastas situada en Oxfordshire, Inglaterra, la licitación The Town and Country House Sale. En ella se ofrecían desde armas hasta piezas de artes decorativas, pasando por joyas, libros o mapas antiguos. Los objetos provenían de dos colecciones de un mismo dueño, a las que se añadían piezas de varias casas de campo.
Entre las obras de arte los remates fueron, en general, modestos. La mayoría no superaron las mil libras esterlinas o se encontraban muy próximos a esta cifra, habiendo pocas excepciones, como el retrato de escuela flamenca rematado en 20.000 libras. Sin embargo, una obra alcanzó cifras astronómicas si las comparamos con su bajo precio de salida, 200 libras, pues se remató por 685.000.
Se trata de una Virgen con el Niño, de la que solo se informaba que se trata de un óleo sobre tabla de un maestro italiano. Pronto el precio de salida de la subasta comenzó a subir, produciéndose una guerra de pujas que fue elevando su valor. En este sentido, su venta recuerda a la de otras piezas ofrecidas por precios muy bajos y sin una autoría clara que luego se atribuyeron a pintores de renombre.
Tal fue el caso, por ejemplo, del Moisés que se subastó en París en 2023, y cuyo precio ascendió de los 5.000 euros a los 590.000 por la sospecha de que se trataba de un lienzo de Guercino, lo cual finalmente se acabó confirmando, y haciendo que saliera a subasta nueve meses después de la primera licitación por casi dos millones de euros. En el caso de esta Virgen con el Niño, sin embargo, la subida en la subasta inicial ha sido aún mayor, suponiendo un 342400% más de su estimación.
Pero, ¿cuál ha sido la posible atribución que ha elevado tanto las cifras de esta venta? ¿De quién se rumorea, entre los coleccionistas, que es esta obra? La respuesta sería que se trata de una de las múltiples versiones de esta tipología que pintó Perugino. A pesar de que en varias ocasiones el artista introdujo novedades en estas representaciones –como la de rodear a la Virgen entronizada de santos en la pieza de los Museos Vaticanos o la de la National Gallery de Washington, en la que aparecen acompañados por san Juan niño–, también realizó versiones más clásicas.
En muchas de ellas, las similitudes con la obra recientemente subastada en Oxford son evidentes. Tomemos, por ejemplo, la pintura de Perugino que se encuentra en la Galería Borghese, y de la que existe una copia en el Museo Estatal de Bellas Artes Pushkin y otra en el Museo Fitzwilliam de Cambridge. En ellas puede apreciarse una correspondencia casi total en los gestos y la colocación de las figuras con la tabla subastada.
En ambas obras el Niño Jesús se apoya sobre la pierna derecha de su madre, que con esa mano lo sostiene, mientras que con la otra lo señala, lo presenta. La figura del niño varía más, puesto que en la obra del museo romano aparece agarrándose a las vestiduras de su madre, mientras que en la otra pieza podemos verle bendiciendo, pero este gesto se encuentra en muchas otras representaciones de Perugino, como la que muestra a la Virgen y al Niño, esta vez, junto a santa Rosa y santa Catalina. También ambas representaciones presentan a la Virgen con la cabeza ladeada, e incluso la disposición de los pliegues de la túnica y el manto son similares.
Además, se aprecia parecido también en el tratamiento del color, por ejemplo, con su versión de esta obra situada en el Detroit Institute of Arts, que también muestra, como la de la Galería Borghese, correspondencia en la colocación de las figuras y el tratamiento de sus ropas. Por último, es fácil trazar paralelismos en la representación del paisaje de fondo, pintado de forma casi idéntica en la obra de la casa británica y en la de la mayoría de cuadros de este tipo del maestro italiano.
Actualmente, el récord en subasta de una obra del autor se encuentra en 842.800 euros, alcanzados el año pasado en Doroteum con un díptico, por lo que si este óleo termina atribuyéndose a él se encontraría también entre los que han alcanzado las cifras más elevadas, sobre todo porque en este caso se trata de una única pieza. Ahora solo queda esperar y ver si finalmente los expertos corroboran estas sospechas y, si vuelve a subastarse entonces, si se convierte en una nueva obra de récord dentro de su producción. Sofía Guardiola



